Enseñanzas de la Doctrina Social Católica
En NETWORK, vemos la realidad social y los temas legislativos principalmente a través del lente de las experiencias de vida de la gente que vive en la pobreza, y también del lente de la doctrina Social Católica. La Iglesia Católica posee enseñanzas que proveen la fundación para el trabajo en pro de la justicia social. La doctrina Social Católica se ha transmitido principalmente mediante las encíclicas papales y las declaraciones de los obispos. Aunque estas enseñanzas no contienen una plataforma política ni una agenda legislativa, sin embargo sí bosquejan una visión de una sociedad justa.
1. LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA
La dignidad de la persona humana corresponde a nuestra creación a imagen de Dios. El respeto a dicha dignidad implica que cada ser humano debe tener acceso a las necesidades básicas de la vida.
2. LA NATURALEZA SOCIAL DE LA PERSONA HUMANA
La dignidad humana se adquiere en comunidad con otros y con toda la creación. El bienestar de los miembros de la comunidad y la protección de sus derechos de acceder a los servicios que satisfacen sus necesidades humanas básicas (tales como vivienda, alimentación y cuidado de la salud) deben ser salvaguardados por toda la comunidad.
3. EL BIEN COMÚN ES INSEPARABLE DEL BIEN DE LOS INDIVIDUOS
El bien común es la suma de aquellas condiciones que permitan satisfacer la necesidad de logro de los miembros de la comunidad. El bien común implica que las estructuras sociales deben ser diseñadas de tal forma que permitan que la gente tenga la oportunidad de participar y de satisfacer sus necesidades humanas básicas.
4. LA SOLIDARIDAD DE LA FAMILIA HUMANA
La solidaridad nos permite ver a otras personas como vecinos, participantes, y ayudantes. La interconexión entre toda la gente demanda que valoremos y respetemos las experiencias de todos.
5. LA PARTICIPACIÓN COMO UN DERECHO HUMANO BÁSICO
La gente debería tener la oportunidad de participar en las decisiones que afectan sus vidas ya sea individualmente o a través de consejos, sindicatos, etc.
6. LA SUBSIDIARIEDAD COMO LA REGLA DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
Las decisiones, en las comunidades y en las instituciones, deben apoyar la iniciativa individual. Debe considerarse las opiniones de las familias, grupos comunitarios locales, gobiernos locales y de la pequeña industria. Las grandes estructuras de gobierno juegan un rol en la coordinación y regulación del bien común.
7. LA DIGNIDAD DEL TRABAJO
El trabajo es la extensión de la persona. El trabajo debe mejorar la dignidad de cada persona y debe proporcionar un salario, beneficios adecuados y condiciones de trabajo dignas. Mediante el trabajo, las personas pueden contribuir al bien común.
8. EL PROPÓSITO UNIVERSAL DE LAS COSAS MATERIALES
Todos lo que nos ofrece la naturaleza y los productos del hombre deben estar al servicio de la dignidad de la persona, deben apoyar a la comunidad y deben contribuir al bien común.
9. EL CLAMOR ESPECIAL DE LA GENTE POBRE Y VULNERABLE
Jesús nos enseña a observar la realidad a través de los ojos de la gente pobre, así como Él lo hizo. Los obispos americanos católicos han declarado lo siguiente, "La obligación de proveer justicia por todos los medios de modo que en la conciencia de la nación estén presentes los reclamos de las necesidades económicas más urgentes de los pobres."
10. LA RESPONSABILIDAD ECOLÓGICA FLUYE DE LA DIGNIDAD DE TODA LA CREACIÓN
La tierra, sus ecosistemas y la humanidad deben ser co-partícipes en su propia sobrevivencia. Los recursos pertenecen a toda la comunidad humana. Estos recursos son limitados y son parte de la creación divina. Debemos usarlos con cuidado promoviendo su regeneración y sostenibilidad.
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